esta maquina seguirá girando


.
esta máquina incesante seguirá girando
como un reloj desbocado
como remolino en el remanso
como la elegante danza de las hojitas
como el viento al desplomarse la mañana.

pasarán las estaciones, las lunas, los trenes,
los dinosaurios, las mujeres en la playa
y las modas que siempre pasan.

seguirá girando!

y pasaremos

bebiendo a sorbos la ciudad inmensa
arrancándole las pestañas y las historias.

pasaremos

como aquellos árboles inmóviles,
pero de una forma
menos obvia.

y seguirá girando.
incesante.
aunque pasen.
aunque pasemos.

pasos


.
mas allá del cristal de la ventana
que devuelve en cuotas
el reflejo de mi rostro
se oyen los pasos
como se oyera la fina lluvia
galopando sobre las plantas
en las tardes del otoño.

el sol juega a ser equilibrista
sobre el furtivo horizonte
y del paisaje brotan ligeras
las primeras sombras.

si pudieran mirarse
a si mismos
un segundo desde
una ventana
oxidada y sucia
tampoco sabrían donde
se dirigen
con sus pasos apremiantes
y sus ojos en la nada.

.
Es un día brutal y pintoresco
más precisamente,
uno de esos días de noviembre
donde la lluvia cae cordial
y bienquerible
sobre las estatuas de la plaza.
Y calado hasta los huesos,
abriendo un ínfimo paréntesis
O tal vez una tregua,
uno mira al cielo de reojo
y estrena de entre dientes
Ojalases de verano.
.
digamos
que no está tan mal sentirse solo
cuando la noche transcurre
entre brutales silencios
y entonces sueño
para verme de lejos,
y encontrarme contigo
en las callejas del sueño.

digamos
que lo penoso
de todo este teatro
sería despertar
con sabor a noviembre,
más precisamente,
esos días de noviembre
donde la lluvia cae cordial
y bienquerible
sobre las estatuas de la plaza

cuando en la claridad del día
uno mira al cielo
y se siente calado hasta los huesos,
abriendo un paréntesis
o tal vez una tregua
y estrenando entre dientes
ojalases de verano.