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es indispensable tener un cielo
o un espacio a cielo abierto
digamos más que un simple cielo raso.
levante de a un pie por vez
como subiendo un escalón
o como usté mejor se lo imagine.
demás está decir
que un paracaídas vendría bien
por si las moscas.
olvídese momentáneamente
de los rencores y de las fobias
de las redes sociales y las no sociales
de las diplomacias y del suelo
y de los políticos
(si usted es argentino,
sobre todo de lo último.)
siga subiendo los escalones
o como usté mejor se lo imagine
hasta que su vértigo lo demande.
si ha cumplido los pasos precedentes
usté estará volando o más bien
flameando en el viento.
recuerde el paracaídas
adosado férreamente a su espalda
por si las moscas.
muévase como en el agua
digamos como un delfín
o su mamífero cetáceo preferido.
y cuando se levante lentamente
con su modorra matutina
de estos sueños voladizos
recuerde que nadie ha dicho
en este mundo perengano
que no se puede volar
fehacientemente hablando
por supuesto.
pero no olvide férreamente
llevar el paracaídas adosado a su espalda
por si las moscas.