Observación del oprimido


.
rumiando sus penas
en el árido cemento
el árbol agoniza en su parcela

ya no es simple la vida
ni la muerte, ni la soledad
ni de sus ramas penden
sus endebles hojas

su esqueleto triste
llora sus verdes y nostalgias

mi esqueleto triste
llora la sangre y la injusticia

ya no es simple la vida
ni la muerte, ni la soledad
ni la otredad de los otros,
ahora mía

rumiando mis penas
sobre el árido cemento
no tengo parcela para agonizar

ni
donde
caerme
muerto.

Sin embargo


.
la noche es tan solo
un simulacro del tiempo
una muerte en miniatura
una sombra indescifrable

un puente secreto
un puerto del insomnio
un silencio a viva voz

un cómplice fugaz
una imagen deshabitada
un espejo roto

sin embargo esta noche
vienes a ocupar tu ausencia
y es una fortuna

que nada transcurra
como
estaba
previsto.

instrucciones para volar.


.
es indispensable tener un cielo
o un espacio a cielo abierto
digamos más que un simple cielo raso.

levante de a un pie por vez
como subiendo un escalón
o como usté mejor se lo imagine.

demás está decir
que un paracaídas vendría bien
por si las moscas.

olvídese momentáneamente
de los rencores y de las fobias
de las redes sociales y las no sociales
de las diplomacias y del suelo

y de los políticos

(si usted es argentino,
sobre todo de lo último.)

siga subiendo los escalones
o como usté mejor se lo imagine
hasta que su vértigo lo demande.

si ha cumplido los pasos precedentes
usté estará volando o más bien
flameando en el viento.

recuerde el paracaídas
adosado férreamente a su espalda
por si las moscas.

muévase como en el agua
digamos como un delfín
o su mamífero cetáceo preferido.

y cuando se levante lentamente
con su modorra matutina
de estos sueños voladizos

recuerde que nadie ha dicho
en este mundo perengano
que no se puede volar

fehacientemente hablando
por supuesto.

pero no olvide férreamente
llevar el paracaídas adosado a su espalda
por si las moscas.

todavía


.
todavía respiramos,
con rencores y promesas,
con parcelas del olvido,
de las ajenas y las nuestras.

todavía existimos,
defendiendo páramos y fabulas
y uno que otro enigma
o simplemente una esperanza.

todavía sin trinchera
o verdades verdaderas
o dioses
o abadías.

con caricias peregrinas
peregrinas como signos
de parcas osadías

o con ansias de naufragios
de profundas fantasías
entre mares y mentiras

todavía transcurrimos
somos sombra y utopía
pero somos
todavía.